“Growth” Series

“Growth” brings a photographic series in which flowers are the main element. There are also leaves, tree or plant’s branches and fruits among flowers and on the floor, even if they are not seen. 
The bouquets are made of elements that have been separated from nature, denying themselves a later development. Their growth and withering  process  at the same place has been interrupted. Photography achieves its role of freezing the key moment, just before nature changes its appearance.
“Growth” doesn’t look for finding the art in nature but the art that is able to produce nature itself. Flowers are isolated with the intention of focusing on their own beauty. 
Another component that links plants with art, is magic: for several centuries, different cultures and civilizations have attributed magic properties to some of them. Magic has been associated with art, recognising powers or the “enchanting” ability conceded to plants.
Photographies are inspired by Renaissance and Baroque paintings, on their visual aspect and symbology. There was a strong belief in those days that flowers have their own language and they were used to send secret messages through paintings, turning into hieroglyphics. 
“Growth” pauses plants and flowers’ life cycle under the premise that nature is beautiful itself and it pretends to chase their own prettiness using isolated still life.

“Growth” presenta una serie de fotografías en las que las flores son el elemento principal. Aunque pasen desapercibidas, aparecen también hojas, ramas de árboles o plantas y frutas entre las flores y a sus pies. 
Los ramos que aparecen se componen de elementos que han sido separados de la naturaleza, a los que se les ha negado un posterior desarrollo. Su proceso de crecimiento y marchitado en el mismo lugar ha sido interrumpido. La fotografía cumple el papel de congelar en el tiempo esta naturaleza que pronto cambiará de estado conservando una misma apariencia en el tiempo.
“Growth” no pretende encontrar el arte en la naturaleza sino el arte que es capaz de generar la naturaleza por sí misma. Las flores se aislan con la intención de focalizarnos en su belleza intrínseca. 
Otro componente que relaciona las plantas con el arte es la magia: durante varios siglos, distintas culturas y civilizaciones han otorgado a algunas de ellas propiedades mágicas. La magia ha sido asociada con el arte, otorgando a este último poderes o la capacidad de “hechizar”, la misma habilidad que se le concede a las plantas.
Las fotografías se inspiran en cuadros de la época Renacentista y Barroca, en su aspecto visual y simbología: en estos siglos, se creía firmemente en que las flores tenían su propio lenguaje y se utilizaban incluso para mandar mensajes secretos a través de las pinturas. Estas representaciones se transformaron entonces en una suerte de jeroglíficos. 
“Growth” interrumpe el ciclo de vida de las plantas y las flores bajo la premisa de que la naturaleza es bella en sí misma y pretende retratar la hermosura intrínseca en ella a través de bodegones con naturalezas aisladas.

Alicia Lehmann